¿Por qué no tienes un retrato al estilo Luis XIV de Rigaud en tu casa?

Seguramente al menos una vez en tu vida te has preguntado por qué los artistas contemporáneos se han alejado tanto del arte figurativo, es decir de esas pinturas y esculturas realistas que son representaciones fieles -en su mayoría- de la naturaleza, que creaban los grandes maestros y grandes representantes de la historia del arte.


Durante muchos siglos el arte tuvo una justificación documental muy importante, gracias a obras como La procesión de los Magos de Benozzo Gozzoli, hoy podemos saber quién era la clase dominante durante el cinquecento italiano, al ver los rostros de los Médici retratados en los personajes. Holbein documentó el relevante encuentro de los representantes franceses Jean de Dinteville y Georges de Selve en Los Embajadores, Rigaud capturó a la perfección la personalidad de Luis XIV en su gran retrato y Jacques Louis David nos da un vistazo de lo que fue servir al conquistador además de darnos un vistazo de su personalidad, con su obra La coronación de Napoleón, ¿Por qué teniendo esa posibilidad del retrato naturalista, con detalles reales, los artistas poco a poco fueron abstrayendo los componentes de la obra?


Izquierda superior: Benozzo Gozzoli, Capella di Magi, Pared Este, 1459-1461

Derecha superior: Holbein, Los Embajadores, 1533

Izquierda inferior: Hyacinthe Rigaud, Retrato de Luis XIV, 1701

Derecha inferior: Jacques Louis David, La consagración de Napoleón, 1806.



Hay una diversidad de factores que han forjado la evolución de la creación artística a lo largo del tiempo, pero sin duda la invención de la fotografía a partir del desarrollo del daguerrotipo es uno de los más interesantes.


Primero, ¿qué es el daguerrotipo?

El daguerrotipo fue la primera técnica de fotografía usada oficialmente en 1839, la imágen se quedaba marcada en una placa de plata a través del uso de mercurio. El procedimiento fue comprado posteriormente a Louis Daguerre por el gobierno francés en 1839 para que todo el mundo lo pudiera usar y a partir de entonces evolucionó hasta que hoy en día contamos con la capacidad de capturar cualquier instante con la cámara de nuestros celulares.


En 1888 Georges Eastman, fundador de Kodak, concibe la idea de una base más blanda para las fotografías, los rollos de celuloide, y en 1891 Gabriel Lippman descubre la manera de obtener fotografías directamente en color sobre una misma placa. Así que para finales del siglo XIX se contaba ya con una técnica para capturar momentos de la manera más apegada a la realidad.


La gran liberación de la creación artística

El daguerrotipo y el uso de la fotografía vinieron a revolucionar el arte porque se postularon como la alternativa más fiable para capturar un momento, una imagen con la mayor precisión y detalle. De ese momento en adelante ya no eran necesarias las sesiones de pintura al plein air de seis horas diarias para representar un entorno o tener sesiones de días con los grandes mandatarios de las casas reales para poder tener su retrato, ahora solo bastaban algunos momentos para que su imagen perdurara para siempre en la historia.


El primer movimiento artístico que se separa tajantemente de la representación figurativa es el impresionismo. Al ya existir un medio para capturar la realidad, los artistas empezaron a enfocar sus energías en mostrarle al mundo otras características interesantes del mundo donde habitamos, de la naturaleza y de su gente.


Liberados de la obligación de representar figurativamente, los impresionistas decidieron mostrarnos la relación de la luz con nuestro entorno, al capturar los diferentes juegos de la misma con los objetos, logrando darle mayor protagonismo al color.

Izquierda: Claude Monet, Impresión, sol naciente, 1873

Derecha: Auguste Renoir, Almuerzo de los remeros, 1881


El psicoanálisis

Paralelo al desarrollo del impresionismo, Freud, con la publicación de su teoría psicoanalítica llegó a abrir un nuevo camino presto para explorar en el arte. Su obra más conocida, La interpretación de los sueños, se publicó en 1900, lo que permitiría un siglo lleno de autoconocimiento y manifestación del inconsciente de los artistas en sus obras. Las pinturas poco a poco perdieron sus características figurativas para enaltecer el expresionismo, darle protagonismo a los sentimientos y a las sensaciones.


Una de las corrientes más representativas de esta idea es el Surrealismo, con seguridad has visto alguna vez Las Tentaciones de San Antonio de Dalí y te has preguntado qué pensaba Salvador cuando lo pintó, o en las místicas mujeres que dan vida a la humanidad en Bordando el Manto Terrestre pintura de Remedios Varo y has querido saber qué significa.


La pintura y escultura, se abrieron como una nueva herramienta para el autoconocimiento del artista, para representar realidades desde sus más profundas raíces y llenar de simbolismo un mundo que antes valoraba más estar apegado a la realidad.


Izquierda: Salvador Dalí, Las tentaciones de San Antonio, 1946.

Derecha: Remedios Varo, Bordando el Manto Terrestre, 1961.


El arte hoy

Con el paso de los años estos diversos cambios y añadiduras de elementos, se han encaminado a la abstracción y a representaciones muy locas de diferentes ideas, hoy en día, corrientes como el Arte Cinético, el Op Art o el Land Art nos dan innovadoras propuestas para estar en contacto y entender nuestro entorno, para analizar el movimiento y a la obra como un objeto cambiante desde la perspectiva de cada espectador. Los Readymades nos hacen levantar las cejas, pero nos proponen nuevos planteamientos sin precedentes que vale la pena escuchar.


Así, la pintura y escultura han mudado su función, hoy en día la creación artística no es sólo un modo de representar la realidad, sino un medio de expresión individual y colectivo, que ahora no sólo documenta nuestra historia en cuanto a cómo es una sociedad sino también en cuanto a cómo siente y qué le importa.

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